Al igual que lo hiciera anteriormente con el libro "Pasión por enseñar", en ésta ocasión, me he permitido sugerir otra lectura. Tal vez, motivado por el intenso debate generado en los medios de comunicación masiva respecto de la "Calidad de la Educación", entonces, decidí sacar nuevamente de mi repisa biblioteca, un texto, sencillo, delgadito de sólo 136 Páginas, el cual releí con más atención, con más madurez intelectual y con más conocimiento.
Grata fue mi sorpresa, al ser cautivado por el potente mensaje que nos hace llegar la distinguida Profesora MARIA TERESA LEPELEY, en su libro "GESTION Y CALIDAD EN EDUCACION UN MODELO DE EVALUACION".
Este "es" un libro de educación, que se enfoca en la gestión y en una metodología específica para resolver problemas y aumentar la calidad de ésta. Pero "no es" un libro tradicional de educación en la forma de abordar el tema. En esencia, porque los estudios tradicionales de educación tratan al alumno como un agente receptivo y pasivo, y, a los profesores, como apóstoles de una noble causa, en vez de profesionales responsables de la formación de la gente y los gestores del futuro de la sociedad y el crecimiento económico del país.
El aspecto central de este libro, es la importancia de la persona, del ser humano, de cada persona; de ahí nace la crítica necesidad de la educación para avanzar el desarrollo humano. A diferencia de los análisis tradicionales de la educación, donde prevalece la estructura jerárquica y la transmisión de información de profesor a alumno, aquí nos concentramos en demandas que emergen en la Era del Conocimiento y, en consecuencia, en las necesidades de los alumnos como consumidores o clientes "directos" de la educación. El fundamento pedagógico que da marco de referencia a teorías y prácticas es que el ser humano aprende lo que tiene relevancia con su vida y potencial para mejorar su existencia. Desde esta perspectiva, los profesores y el valor intrínseco del servicio que producen y entregan a sus alumnos, son más importantes que nunca. Sin embargo, el proceso de enseñanza cambia profundamente. En este ambiente los alumnos ya no son agentes pasivos, pero el objetivo central de la educación y sus necesidades determinan el diseño y elaboración de los procesos educativos dirigidos a conseguir calidad.




Estimado Claudio:
Creo que me entiendes si te digo que ahora son las 2 am y aun sigo leyendo el "tiro al arco" y sigo en jaque... a esta hora extraño la metáfora de la "mosca"... si entiendes el mensaje, ya sabes cual es mi telefono.