Las siguientes palabras fueron escritas en la tumba de un obispo anglicano (1.110 D.C.) y en las criptas de la Abadía de Westminster:
Cuando era joven y libre y mi imaginación no tenía límites, soñaba con cambiar el mundo. Al volverme más viejo y más sabio, descubrí que el mundo no cambiaría, entonces, acorté un poco mis objetivos y decidí cambiar sólo mi país.
Pero el también parecía inamovible.
Al ingresar en mis años de ocaso, en un último intento desesperado, me propuse cambiar sólo a mi familia, a mis allegados, pero, por desgracia, no me quedaba ninguno.
Y ahora que estoy en mi lecho de muerte, de pronto me doy cuenta: Si me hubiera cambiado primero a mí mismo, con el ejemplo habría cambiado a mi familia.
A partir de su inspiración y estímulo, podría haber hecho un bien a mi país y, quien sabe, si tal vez incluso habría cambiado el mundo.
Anónimo.





Estimado Claudio :
Tus artículos me parece muy interesantes ..., actuales , motivdores..cualquier persona de cualquier condición edad, sexo ..e.t.c. puede enrriquecerse con ellos ...te felicito por tu sitio
Leonora Leng